jueves, 27 de enero de 2011

LA MISIÓN DE SER MAESTRO

IMPORTANCIA DE SER MAESTRO


Estas líneas son una reflexión sobre el rol crucial que juega el maestro en la formación de estudiantes, pues casi siempre deben restaurar aspectos que vienen de la familia.

En la antigüedad, situándonos en la época del imperio romano, la educación del niño desde que nacía hasta la edad de 7 años estaba a cargo de la madre, la cual le inculcaba valores y virtudes, piedras angulares, donde se sustentarían el futuro conocimiento adquirido, el cual podría ser administrado coherentemente. De los 7 años en adelante la educación del infante estaría a cargo del padre, el cual le transmitía los conocimientos necesarios para que pueda desarrollarse y convivir en sociedad; por ejemplo el padre lo instruía en el oficio que ejercía: carpintero, escultor, agricultor, lo instruía en los conocimientos de las armas, y todo lo necesario para ser un miembro útil para la sociedad.

Con la conquista de nuevos territorios, y por consiguiente el intercambio cultural entre conquistados y conquistadores, es que los romanos entienden que los griegos poseían un conocimiento más profundo de las ciencias y las artes, por ello los romanos deciden trasladar la importante tarea de educar a sus hijos a los filósofos, los cuales se convierten en los primeros pedagogos.

La reflexión esta que los romanos buscaron delegar la labor de educar a los miembros más capacitados de su tiempo y espacio, aquellos que tenían conocimientos de las ciencias y las artes, porque sabían la importancia del maestro en el desarrollo de la persona.

Esto nos lleva a preguntarnos ¿A qué, maestros recordamos hoy?, ¿Cómo trascendieron en nuestras vidas?, y si somos maestros: ¿Cómo queremos ser recordados por nuestros estudiantes?, ¿Qué huella queremos dejar?

Debemos ser adultos jóvenes – juventud espiritual, como dijo Gonzales Prada hay jóvenes con alma vieja y viejos con alma de joven, denotando que la juventud es un estado de ánimo y una condición que puede ser asumida - que dejen raíces y den alas. No olvidemos en nuestro diario trajinar que la trascendencia, identidad  y el sentido de la vida se construyen con libertad y esfuerzo.

Actualmente muchos manifiestos y artículos mencionan que la nueva misión del maestro en este siglo es “Formar mejores personas que puedan actuar competentemente”, esta misión no es sencilla, de medio tiempo o de entrega incompleta. Exige una opción de vida y una forma permanente de ser dentro y fuera del colegio.

David Cassares, con una larga trayectoria  en el magisterio  ,en su libro “Líderes y Educadores” , menciona : “Ser maestro, emulando a Sócrates, requiere una forma de vida  y una jerarquía de valores con alta orientación a lo humano y a la construcción de una sociedad más justa, equitativa y colaboradora; con opción por la paz, de respeto a la vida y la diversidad, y principalmente de superación permanente en el esfuerzo, en el trabajo diario, en la construcción del propio destino y del destino comunitario. Ser maestro es estar convencido de que el aprendizaje diario, la búsqueda permanente de los valores trascendentes, la solidaridad comunitaria y la autorrealización son el camino para construir un mundo mejor para nosotros en le presente y para la sociedad en el futuro”.


Reflexionemos sobre la vocación del maestro, su trabajo y compromiso con la educación, porque educar es una tarea fundamental para el desarrollo la sociedad en general y de nuestro país.

Gracias de mente, palabra y corazón a aquellos  maestros que comparten tan noble misión, que son agentes de cambio y creadores de una nueva sociedad.


Carmen Angélica Salazar Deza
José Luis Meza Solano

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